Como conducir un cochecito de bebé. Consejos prácticos.

Trucos y consejos para conducir un carrito de bebé

En la fase del embarazo todas las mamás y  los papás nos fijamos en todos los bebés que nos rodean tratando de aprender, y una de las cosas que más llama la atención son los cochecitos de bebés. Miramos, comparamos y preguntamos, pero aunque parezca sencillo rara vez lo probamos con un bebé dentro, y por supuesto nadie nos enseña a conducirlo.

Como padre, me acuerdo la primera vez que tenía delante el cochecito de mi futuro bebé y luego el primer paseo… Suena divertido, pero una puerta cerrada puede ser un obstáculo importante para alguien que lleve un cochecito, no nacimos sabiendo que hay que dar la vuelta y salir de espaldas abriendo la puerta y tirando del carrito. Y ya ni hablar de las escaleras… O la primera vez que bajas una fuerte pendiente… Son muchas situaciones y hay que aprender a manejarlas. Con estos consejos nos gustaría ayudarte como padres y como expertos en cochecitos de bebé.

Como hemos ido viendo en mi primer bebé mi primer carrito existen tres grandes tipos de cochecitos (urbanos, todoterreno y sillas con adaptadores), además de los específicos para correr e ir en bici. En función de por cual nos decidamos sus características van a condicionar algunas de las situaciones. Si las ruedas son giratorias y se pueden bloquear, si son pequeñas o grandes, si la empuñadura es completa o individual para cada mano existen grandes diferencias a la hora de conducir.

conduciendo por terreno irregular

conduciendo por terreno irregular

Conducir el carrito básicamente consiste en sujetarlo y empujarlo con las manos mientras nosotros caminamos detrás. Eso todos los sabemos hacer ya que no requiere más que una mínima coordinación, las pequeñas complicaciones surgen a la hora de girar, subir, bajar y superar obstáculos.

Girar con el carrito

Los giros si contamos con ruedas delanteras giratorias 360º no supone más que estirar ligeramente uno de los brazos, y como si del manillar de una bici se tratase giraremos en uno u otro sentido. Si las ruedas son rígidas o las bloqueamos para circular por terrenos irregulares entonces nos veremos obligados a levantar ligeramente la rueda para orientarla en la nueva dirección, y así cada vez que cambiemos de sentido.

Subidas y bajadas con el cochecito de bebé

Subir y bajar por una pendiente no requieren una técnica especial, salvo la especial atención en el agarre del manillar (recomendable pasar la cinta de seguridad si la tiene) y tratar de evitar las fuertes pendientes zigzagueando si fuese necesario. Tener especial atención si llevamos guantes ya que puede resbalar más la mano. Es recomendable contar con una cinta de seguridad que fijamos al manillar y nuestra muñeca y en invierno contar con manoplas fijas en el manillar.

Superar obstáculos con el cochecito de bebé.


Superar obstáculos depende principalmente de su tamaño, y así si los obstáculos son constantes y muy seguidos como un camino pedregoso o circulamos por terrenos irregulares, en cualquier caso, bloquear las ruedas para que no se muevan constantemente es la solución.
Los bordillos más habituales basta con elevar las ruedas delanteras avanzar y elevar o empujar las ruedas traseras. Si bajamos bordillos de acera por ejemplo con un cochecito todoterreno, no es necesario levantar la primera rueda porque la suspensión y la rueda hinchable amortiguará la bajada, ahorrándonos este esfuerzo.
Si se trata de bordillos grandes o escaleras la mejor técnica supone subirlo de espaldas con la rueda trasera uno a uno y mantener las ruedas delanteras a nivel, para que el bebé no se escurra.

Circular por ciudad con un cochecito de bebé.

Atención a los accesos de transporte público

Atención a los accesos de transporte público

Parece una obviedad pero a veces se nos olvida elegir el mejor camino. Cuando tenemos que ir a cualquier sitio solos normalmente elegimos la ruta más corta o como mucho la más tranquila o con menos tráfico. Al seleccionar nuestro recorrido con el carrito debemos tomar en consideración la acera y su ancho, el tipo de firme que hay (baldosas llenas de irregularidades o lisas) y los obstáculos tipo escalones o bordillos que nos vamos a encontrar. En nuestra ciudad por ejemplo al empezar a llevar el cochecito nos dimos cuenta las calles con escaleras que hay y los rodeos que teníamos que dar por esta razón… Te sensibilizas bastante con las personas con movilidad reducida, al empezar a circular con un cochecito de bebé.
Si usamos el transporte público, cosas como la accesibilidad de la parada o el horario para evitar horas punta también es algo a considerar. Conocer la normativa al respecto también es nuestra obligación, y así si existe un espacio reservado o el número máximo de cochecitos permitidos es algo que debemos conocer.

Conducir el carrito por lugares con firmes irregulares, zonas adoquinadas y caminos.

circulando por el casco histórico de cualquier ciudad

circulando por el casco histórico de cualquier ciudad

En estos casos va a depender mucho de las prestaciones de nuestro carrito, ya que si tiene bloqueo de ruedas delanteras, ruedas neumáticas y amortiguación la cosa se simplifica muchísimo, aunque no quita que la forma de conducir debe adaptarse también a este tipo de terrenos.
Sujetar el manillar firmemente pero con los codos ligeramente flexionados nos permitirá reaccionar y adaptarnos a las continuas irregularidades del terreno.
Ante obstáculos pequeños como ramas o piedras que sobresalen con levantar primero las ruedas delanteras para superarlo y seguidamente las traseras podemos continuar avanzando.
Si la altura del obstáculo el mayor tal y como hemos explicado con las escaleras, lo mejor es colocarnos de espaldas para superarlo y mantener el nivel en el que se encuentra el bebé. Solo en casos cuando el obstáculo es grande (un árbol caído, un río o una zona concreta muy embarrada)  entre dos personas y agarrando firmemente una de la parte delantera del chasis y otra de la trasera (no del manillar ni partes plásticas que puedan romperse) podemos elevar el carrito y superar el obstáculo. En este último caso que el bebe o el niño se queden dentro dependerá del tipo de obstáculo y el riesgo de caída. No es lo mismo superar un árbol que cruzar un río en deshielo. Como siempre el sentido común es la clave, y si es lo mejor nos damos la vuelta y dejamos el obstáculo para otro día.
Un último punto pero no por ello menos importante es que debemos recordar que somos ejemplos vivientes y que la imitación es el principal modo de aprendizaje de nuestros hijos, así que siempre que vayamos con ellos por muy bebés que sean debemos circular de manera correcta, cediendo el paso, parando en los semáforos, tirando la basura a las papeleras o cruzando por los pasos de cebra. Todo ello además educar a nuestros hijos con el ejemplo, nos ahorrará más de un susto.
Al circular con el cochecito de bebé la máxima prioridad siempre tiene que ser la seguridad y la comodidad del bebé o niño.

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