Cruzando Europa en familia. Viajar en coche con niños.

Cruzando Europa en familia

Tengo que reconocer que no me gusta viajar en coche con mi hija. Mil veces prefiero el tren, o para viajes tan largos como este último, el avión. A ella tampoco le entusiasma el coche y yo la comprendo… Con estas condiciones nos surgió la necesidad de viajar desde Hungría a España con nuestro coche. Casi 2500 km cruzando Hungría, Eslovenia, Italia y Francia. Ya os contamos en otra entrada algunos trucos para viajar con bebés en coche. En esta entrada solo contaré nuestra experiencia, no creo que pueda dar consejos a nadie, pero a lo mejor es útil leer sobre este viaje y todo lo que aprendimos.Piran.Eslovenia.viajar.niños.jpg

Por suerte teníamos 5 días para hacer el viaje, intentamos convertirlo en unas minivacaciones. Si ya hay que gastar el dinero en gasolina por lo menos que lo disfrutemos,¿no?

Viajes largos en coche ya llevamos bastantes, pero con la peque es el primero, así que no quisimos planificarlo en exceso , ya que no sabíamos cada día hasta donde vamos a llegar. Reservamos la primera noche en la costa de Eslovenia (una zona que no conocíamos) y animamos a Mara con el baño en el mar que nos íbamos a dar.

Piran_viajar_niños.jpgSalimos de madrugada así ella durmió varias horas antes de parar a desayunar. A la hora de comer llegamos a nuestro destino y por la tarde ya estábamos paseando en Piran y bañándonos en el mar. El lugar espectacular.

Primera cosa que funcionó: aprovechar las horas de sueño de la peque

El día siguiente por la mañana aún visitamos Izola y probamos la comida eslovena. Salimos dirección Italia. Mara durmió la siesta mientras íbamos avanzando. La idea era llegar hasta Mantua o cerca. Mientras íbamos cruzando Italia sacamos los libros de las pegatinas, dibujamos y cantamos.

Otra cosa que funcionó: los entretenimientos, libros, juguetes pequeños que se pueden sacar uno por uno, libros de pegatinas, papel para dibujar…

Montagnana_Italia_viajar_niños.jpg

Con eso nos entreteníamos hasta que por la carretera nacional pasamos por un pueblo amurallado, precioso… Entramos y nos gustó tanto Montagnana que decidimos pasar la noche allí. Un acierto total, el típico sitio escondido al que no llegarías de propio. Además dormir en un castillo con tu hija pequeña y contar cuentos de caballeros y princesas mientras paseas por las calles amuralladas fue muy divertido.

Al salir el día siguiente paramos en Mantua ya que habíamos leído en otros blogs de viajeros que merece la pena y no está saturado de turistas. A Mara le animamos con los famosos helados italianos que ya conocía de nuestro paso por Bergamo y Milan.

Viajar_Italia_Montagnana.jpg

Tercera cosa que funcionó: implicarle en el viaje, contarle cosas del lugar, (por ejemplo para Mara, Italia es ciao bella, helados, pizza y castillos dónde vivían “principessas”… ) enseñarle todo por el mapa y que ella tenga el suyo propio con el que nos guiaba a veces.

Aprovechamos la hora de la siesta para avanzar y luego jugamos, dibujamos e inventamos cuentos en el coche mientras íbamos hacía el mar, acercándonos hacía la frontera de Francia.

Hicimos una parada en un pueblo de la costa Italiana que nos encantó, Finale Ligure, paseamos por la playa, recorrimos su casco histórico y la peque tuvo su rato en el parque infantil. Cenamos pizza y le contamos que por la noche vamos a vivir una gran aventura: ¡dormiremos en el coche! Aprovechamos para avanzar por la noche por las autopistas francesas hasta Arlés mientras ella duerme. Arles_Francia_viajar_niños.jpgNo digo que fuese la mejor noche de mi vida pero para la peque fue una gran aventura que cuenta por ahí, y verla sonreír al despertarse mientras los primeros rayos de sol iluminaban “Les Arenes -al anfiteatro romano de Arlés “ al llegar, no lo olvidaremos.Arles_Francia_paraguas.jpg

 

Pasamos en Arlés la mañana y por la tarde nos acercamos a la Camargue donde en un pequeño tren recorrimos los lagos de la desembocadura del Ródano entre flamencos y toros.
El día siguiente salimos pronto con la idea de llegar por la tarde a casa. Paramos en Narbona a comer (un sitio maravilloso, lo recomiendo) y por la tarde llegamos según lo previsto después de atravesar nuestro querido Pirineo.Narbona_Francia_viajar_niños.jpg

 

La verdad es que el viaje a pesar de los muchos kilómetros salió muy bien y se convirtió en una autentica aventura para los tres, no hemos sacado el tablet (para emergencias con algunos dibujos) en todo el viaje, pero sí nos reímos, charlamos, discutimos, nos cansamos y vivimos mil momentos… ¿De eso se trata viajar, verdad?

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