Dejar el pañal viajando… ¿Es posible?

El comportamiento y el desarrollo de los niños no es una ciencia cierta. Cuándo da su primer paso o cuándo empieza a hablar depende de varios factores pero cuando ocurre es imparable. Algo parecido pasa con la temida «operación pañal» el peque está listo a dejarlo cuando llega el momento, ni antes, ni después. Nosotros de ninguna manera queríamos forzarle antes, esperábamos pacientemente que las señales que está preparada aparezcan y también que ella quiera dejarlo. (Pensando que con un poco de suerte será en pleno verano…)
Esperábamos que pidiese ir al baño, que le moleste el pañal sucio, que muestre interés por lo que ocurre en el baño y que quiera imitarlo y en definitiva que ella quiera dejar el pañal.

Pues Murphy no duerme así que dos semanas antes de salir de viaje, en mayo empezamos a ver que va llegando el momento… Ella incluso ya decía que no quería poner pañal quiere braguita… ¿Qué hacemos? Hemos leído en todos los sitios que antes de cambios, viajes etc. no es recomendable quitar el pañal. Pero nuestra hija estaba dispuesta a hacerlo, ¿esperamos un mes para cuando volvamos? Dudábamos, pero somos como somos, nos lanzamos a la aventura, quitar el pañal antes de un viaje. Hablamos con la guardería y hay que decir que como en todo nos apoyaron, tomamos la decisión y el día siguiente la peque iba en braguita a la guarde. Muy orgullosa por cierto.

 

Los primeros cuatro-cinco días eran un poco caóticas, pero el proceso en general fue bastante natural. Ella creo que disfrutaba con el juego de gritar «tengo pis» y ver como nos levantamos de golpe y corremos al baño… Creo que se reía de nosotros, hasta que nos dimos cuenta que es perfectamente capaz de aguantar unos minutos, no hace falta correr… Pero se convirtió en una cosa divertida. Nosotros también teníamos que acostumbrarnos.. Nos surgían dudas (somos primerizos) como ¿qué hago si en la calle le entran ganas? Los padres nos acomodamos con el pañal y cuesta un poco adaptarse a la nueva realidad, a las nuevas situaciones como que en la fila del supermercado tu hija exclama «me hago pis, me hago pis!!!» Pero cada día había menos «accidentes» hasta que en una semana llegamos a no tener ningún escape.

Y llegó el viaje.

Nos propusimos seguir con la misma naturalidad que hasta ahora, salimos sin pañal pero si había que ponerlos se pondrán (en todos los sitios leímos que si una vez quitas nunca vuelvas a ponerlos) porque no creemos en las reglas estrictas sino creemos que lo mejor es adaptarse a las situaciones.  Pues el viaje no alteró a nuestra hija en lo más mínimo en sus costumbres de ir al baño, cuando tenía ganas nos lo pedía, si nos tocaba un viaje largo un autobús antes íbamos al baño y así durante no había problema. Incluso aprendió a aguantar un poco más, si justo en el sitio dónde nos avisaba era difícil, le preguntábamos si aguantaba un poco y si decía sí íbamos a un café. Si no pues regábamos el árbol más cercano en el centro de Atenas… Pero en general nos decía que sí que podía aguantar y así fue.

Pero aunque no hubiera sido así, creo que no tiene sentido preocuparse si coincide el proceso de quitar el pañal y un viaje. En un viaje normalmente estamos más relajados, tomamos las cosas con más calma así que gestionaremos los pequeños accidentes con una sonrisa y formarán parte de la aventura. Claro que mejor pasar la operación pañal en casa, pero las cosas de peques pocas veces ocurren cuando nos vienen bien… Así que nos toca adaptarse con naturalidad… Como siempre desde que somos papás…
Y vosotros ¿cómo os ha ido la operación pañal?

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