Excursiones con bebes – A la nieve

 

Nieve_con_bebésMuchos nos preguntáis por los problemas de subir con bebés a la montaña y qué llevar para cuando hay nieve. También observamos durante nuestras excursiones bebés embutidos en tanta ropa que parecen salchichas y no les dejan disfrutar… ¿Entonces qué les ponemos? ¿Qué tenemos que tener en cuenta al ir a la nieve con bebés?
Vamos a intentar responder a todas esas dudas en este artículo.
En primer lugar decir que la montaña con nieve es un medio más a descubrir por todos, y con unas cuantas precauciones un lugar muy divertido para nuestros bebés. Al viajar ves como en muchos países donde la nieve es habitual en sus vidas la integran perfectamente con los pequeños.
Nieve y esquí parecen dos palabras que van unidas, pero es verdad que a pesar de que pueden comenzar a calzarse unos esquís a partir de los tres años, no es hasta los seis u ocho cuando ya tienen sus capacidades locomotrices completamente desarrolladas y van realmente a aprender. Es por ello que recomendamos disfrutar de la nieve fuera de las estaciones de esquí lejos de las aglomeraciones y del riesgo de ser arrollados.Un lugar donde el contacto con la nieve sea con su textura natural.mono_impermeable_nieve.jpg
Como en cualquier actividad con bebés la planificación es la clave, y en este caso la meteorología va a ser un factor determinante a la hora de elegir la hora y el lugar. No necesariamente tiene que ser un día soleado, ver nevar es ya de por sí una experiencia, pero elegir un espacio no lejos de un lugar calentito donde poder guarecerse y cambiar al peque.
La vestimenta es importante pero no hay que complicarse mucho ni hacer excesivos gastos para pasar algunos días en la nieve, solo conocer las limitaciones de nuestro material. Dependiendo de lo que se mueva el pequeño elegiremos la ropa, y aunque el sistema de capas que utilizamos en montaña es lo más polivalente no es lo mismo que tenga unos pocos meses cuando su propio movimiento es reducido y requerirá de una capa extra que a partir de sus primeros pasos cuando sus vestimenta se asemejará a la nuestra.
En general los padres suelen pecar por exceso, y se ven autenticas “morcillas andantes” que apenas pueden moverse y que sudan enfriándose por dentro. En cualquier caso el gorro que tape las orejas y guantes son necesarios. Otro factor muy importante a tener en cuenta es la radiación solar, ya que la nieve refleja el sol, así que la protección debe ser extra.gafas_sol_bebé_mamá
Las  gafas de sol nunca deben faltar en el equipamiento, así como una buena protección solar en las partes más expuestas que básicamente es la cara con especial atención a orejas, nariz y labios por estar siempre más desprotegidos.
No olvidarse de alimentarse e hidratarse bien, tanto antes como durante y después. Pensad que haceis ejercicio a mayor altitud y con temperaturas más bajas de las habituales por lo tanto y para mantener ese gasto energético extra lo mismo vosotros que los peques debéis aumentar la ingesta de alimentos y bebida. Los lactantes de la misma manera.
Como todos sabemos la nieve cuando la manipulamos tiende a fundirse y mojar todo. Para evitar que nos mojemos existen prendas específicas con tejidos a veces muy caros que si usamos con frecuencia nos pueden resultar interesantes pero que normalmente para los bebés por lo rápido con lo que cambian de talla  no merece la pena. Una buena solución la tenemos en los monos impermeables que nos valen tanto en otoño como en primavera para que disfruten entre lluvias y charcos y que en invierno con una capa interior de abrigo pueden servirnos perfectamente para pasar unas horas en la nieve sin temor a mojarse.
La nieve suele amortiguar las caídas y eso es una gran ventaja para nuestros pequeños atletas pero de la misma manera desliza y debemos ser conscientes a la hora de elegir el lugar de juegos que el deslizamiento no pueda llevarnos a rocas, árboles o cortados. Siempre existen lugares donde tras las bajadas existen pequeñas subidas que frenen sin peligro los deslizamientos.niña_jugando_nieve
Los juegos en la nieve varían según edad, un bebé pequeño disfrutará solo con tocar por primera  vez el manto blanco o viéndonos construir un pequeño muñeco de nieve. Otra opción son los trineos (adaptados para bebés, con casco y tirándolo con una cuerda, no deslizándose por una ladera). Con los más mayores las posibilidades son infinitas…
Para terminar  como en cualquier salida a la naturaleza, la mochila con hidratación, comida y botiquín son necesarios, y en este caso para los más peques un juego completo de ropa seca de recambio para cuando terminemos.
Viajar a la nieve con bebés es una oportunidad para contactar con la naturaleza y seguir aprendiendo.nieve_bebe_ordesa.jpg

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