Hábitos ecológicos con bebés y niños.

Ecología_bebés_niños_embarazo.jpg“Un hijo te cambia la vida”, esa frase tan manida no deja de ser cierta en cuanto a que tus actividades van a cambiar, y especialmente tus preferencias, pero también es cierto que ese cambio puede ser traumático si dejamos que se produzca a la fuerza, o puede ser una verdadera oportunidad para cambiar algunos de nuestros hábitos e incorporar nuevos.
En nuestro caso fue un buen momento para realizar pequeños ajustes y algún que otro cambio importante.verdura ecologica
La alimentación ya requiere toda nuestra atención desde el embarazo, pero es desde que el bebé nace, un punto prioritario. Nosotros ya antes optamos por las verduras ecológicas. Contactamos con una empresa cercana a donde vivimos que realiza el reparto una vez a la semana y junto al resto de productos tratamos que sean en su mayoría de origen conocido, cercano y ecológico. En este caso continuamos con nuestro hábito e incluimos nuevos productos como huevos, frutas, harinas etc.

Los productos de higiene han sido una verdadera revolución, ya que hemos pasado de apenas darle importancia a fijarnos y seleccionar los productos más adecuados. Todo comenzó con la dermatitis atópica de nuestra hija, que es algo bastante común y que tiende a desaparecer con el tiempo, pero que en el día a día permanentemente te hace pensar en qué has puesto sobre la piel de tu hija, y por comparación sobre la tuya. Lo mejor son productos naturales sin añadidos y precisamente por eso incomprensiblemente muchísimo más caros. Champú, geles, hidratantes… Poco a poco toda la familia hemos ido adoptando el uso de productos sin aditivos extras no controlados. Las pastillas de jabón natural, vinagre de manzana o el aceite de oliva o de almendra dulce han pasado a nuestra rutina diaria.

Cuando comenzó a cepillarse los dientes… más de lo mismo…y si comienzas a leer componentes da miedo. Encontramos el ideal para la peque y nosotros cambiamos el nuestro.
Lo último han sido las nueces de lavado para lavar la ropa. Lo vimos en un supermercado húngaro y leímos sobre ello. El detergente que usamos con la ropa además de ser verdaderas bombas químicas de contaminantes, deja partículas en los tejidos que colocamos una y otra vez encima de nuestra piel. Las nueces son ecológicas, naturales y económicas, así que incorporarlas a nuestra vida fue muy fácil.

Hablando de los tejidos, en un proceso de concienciación natural empezamos a darnos cuenta que la ropa que llevamos de dónde proviene, con qué materiales tóxicos los tratan para que aguante los transportes y almacenamiento y en qué condiciones se cose… Tratamos de ser conscientes, buscar la compra de cercanía, apoyar las empresas pequeñas locales dentro de nuestras posibilidades. Conocimos el certificado Oko-Tex y lo buscamos incluso en nuestro cochecito de bebé.

Con los juguetes fue igual. Intentamos evitar los de plástico, de mala calidad y preferimos que nuestra hija tenga menos en número pero con sentido, con historia y si es posible de materiales naturales.

La motivación en todos los casos es doble y muy potente. Por un lado nos cuidamos todos más y evitamos agresiones continuas como azucares extras, pesticidas, y demás añadidos que no nos aportan nada. Ganamos en salud.bebé_embarazo_ecologico.jpg
Y por otra parte, cuando tienes un hijo sientes una aun mayor necesidad de dejar un mundo mejor para ellos, y eso claramente pasa por un consumo inteligente, transportes reducidos y contaminación mínima con un reciclaje máximo.
En cuanto a todos estos productos hay dos temas importantes a tener en cuenta, por un lado lo que yo llamo “radicalismo” y por otro el precio que por supuesto condiciona.
Con respecto al radicalismo decir que como en todo las posturas extremas me parecen contraproducentes. Para nosotros ha sido un proceso normal que al tener un hijo temas como la alimentación, la salud del peque y el ambiente en que crezca pasa a ser importante, y por ende para nosotros como padres. Llegar al extremo de que todo tenga que ser natural y aislar a nuestro hijo de la realidad del mundo en el que vivimos sería igualmente negativo, la sobreprotección lo debilitaría. Pero por supuesto ser padres y tener que cuidar a un bebé es una oportunidad para ir realizando cambios de manera consciente para mejorar y cuidar el mundo en el que continuaran viviendo nuestros hijos cuando nosotros ya no estemos aquí.
¿Ser ecológico es caro? Esa es la pregunta clave ya que vemos que muchas veces es ese el limitante principal, unas veces por las mafiosas multinacionales que controlan determinados sectores, y otras porque hay quien se aprovecha de la “moda ecológica”. A mi modo de ver la clave está en poco a poco convertirse en consumidores inteligentes y dejar de ser consumidores impulsivos constantemente. Los propios supermercados se adaptan a los consumidores poco a poco y si demandamos esos productos y dejamos de comprar otros van a ir cambiando. Las frutas, verduras, huevos etc son poco más caras, consumes productos de temporada y de lugares cercanos. Los productos de higiene en España aún están fuera de los centros comerciales generales y en las tiendas especializadas suele ser más caro. Comprar por internet es una buena opción. Al final la clave es la cantidad, si no derrochas jabón o pasta dentífrica dura bastante. Con la comida pasa parecido, si programas los menús apenas tiras comida.
Reciclar, consumir inteligentemente, decidir que sí y que no. Todo forma parte de un cambio que es necesario dar y que va en beneficio de todos.fruta ecologica uva niños
Tomar consciencia de lo que consumimos nos hace más inteligentes, es divertido y por supuesto una oportunidad para aprender y educar a nuestros hijos. Visitar el huerto de donde comemos las verduras le encantó a nuestra hija. Separar la basura y bajarla conmigo adivinando el color del contenedor se convierte en nuestro particular juego algunos días.

Y en como todo… El ejemplo educa por si solo. Si nuestros hijos crecen en un ambiente de consumidor responsable y consciente será algo natural para ellos. En este tema como en muchos otros tenemos que aceptar que cada familia es distinta. Adoptamos hábitos ecológicos según nuestros conocimientos, nuestras posibilidades, cada familia a su manera.

¿Tú has cambiado algo desde que nació tu bebé? ¿O tienes algún truco o experiencia que funciona?

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